El poder de la oración en Afganistán

Susana se dio cuenta de que quería ser más abierta y le comenzó a enviar oraciones a Fátima cuando los talibanes estaban tomando el gobierno por la fuerza en Afganistán. Todos sus mensajes terminaban con: en nombre del Dios de amor, Amén.

 

Un día, Fátima estaba en el mercado con su esposo cuando un soldado estadounidense se acercó a ellos y les hizo una pregunta sorprendente.

"¿Quieren irse y vivir en Estados Unidos?"

No respondieron con un sí o un no, simplemente dijeron "no tenemos dinero ni papeles". El soldado les dijo “síganme”. Los llevó a una habitación en el aeropuerto donde se inscribieron para poder evacuar y luego los llevo al avión y les dijo buen viaje.

 

Tres días pasaron donde Susana no había escuchado nada de Fátima y se comenzó a preocupar. Ella oraba todos los días para que Dios la proteja y la cuide a ella, su esposo y su bebe de 3 años. El día siguiente, recibió un mensaje de Fátima que decía: Estoy en Estados Unidos con mi familia. Estoy a salvo gracias a tus oraciones. Quiero que sepas que seguiré orando a tu Dios de amor que me envió a alguien para que yo pueda estar aquí hoy.

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